Cámaras para la Conservación

El Valle del Río Mamoni alberga cuatro pequeñas aldeas: San José de Madroño, El Valle, La Zahina y Mamoní Arriba. En conjunto, estas comunidades comprenden una población estimada de unos 500 habitantes. Con una superficie de 115 kilómetros cuadrados, el Valle abarca tierras privadas y protegidas, lo que lo convierte en un refugio para numerosas especies de plantas y animales. Aquí, Kaminando está redefiniendo la relación entre los terratenientes y los depredadores que comparten su hábitat.

En colaboración con nuestros socios, Amigos del Bosque y la Reserva del Valle Mamoni, interactuamos directamente con los propietarios de tierras para aliviar las preocupaciones que suelen surgir ante la presencia de grandes depredadores, como los jaguares. Los jaguares y otras especies de felinos suelen percibirse como amenazas para el ganado y su seguridad, lo que genera conflictos que pueden tener consecuencias mortales para estos magníficos felinos. Kaminando busca cambiar esta narrativa fomentando la comprensión y el respeto mediante estrategias innovadoras. Utilizamos cámaras trampa instaladas en terrenos privados para capturar imágenes de jaguares y otros felinos. Estas imágenes no solo proporcionan información valiosa para nuestros esfuerzos de conservación, sino que también ofrecen una visión de la vida cotidiana de estos animales.

Nuestro objetivo es fomentar un sentido de orgullo y responsabilidad entre los propietarios de tierras. Cuando un propietario descubre que su propiedad sirve de corredor para los jaguares, su visión de estos animales cambia de verlos como una amenaza a reconocerlos como un recurso valioso. Para incentivar aún más la participación, Kaminando ha establecido un sistema de pago: por cada fotografía capturada por las cámaras trampa, la organización compensa al propietario. Este modelo no solo ofrece beneficios económicos, sino que también fomenta una colaboración en la conservación de la vida silvestre.